Canadá

A sus quince años Dell Parsons vive con sus padres mientras intenta encontrar su sitio en el mundo. Sus principales preocupaciones son el instituto y el ajedrez, pero cuando sus padres atracan un banco y son capturados a los pocos días, toda su vida se desmorona. La frágil idea de estabilidad que le rodeaba desaparece, como también lo hace su hermana gemela en cuanto sus padres son trasladados a prisión. De Dell se hace cargo un americano que vive en Canadá, Arthur Remlinger. Un tipo envuelto en un aire de misterio y nobleza que le proporciona un trabajo y alojamiento. En esta segunda parte del libro, Dell lucha contra su propia inmadurez y contra las situaciones en las que, de nuevo involuntariamente, se ve envuelto.
Canadá es un libro de crecimiento, pero también lo es de las pérdidas y de las situaciones que cambian la vida de una persona. Dell es arrastrado por adultos irresponsables y obcecados en sus propias ideas, y por ello toda su realidad cambia. Durante la historia somos testigos de las complejidades de Dell, desde la incapacidad de entendimiento a su hermana y sin embargo, su total admiración por ella, como las diferencias entre su relación con su padre y su madre o la necesidad de atención de Arthur.
Creo que esperaba algo más del libro, pero a pesar de ello me ha gustado y me ha parecido un libro notable. Quizás me ha faltado algún punto de giro más en la historia o que esta hubiera durado un poco más, pero en cualquier caso el prólogo me ha parecido maravilloso. Es un cierre con sentido para Dell, en el que termina de perfilarse ese crecimiento que habíamos presenciado desde el inicio.