El día de la independencia

Portada de El día de la independencia

El día de la independencia

Richard Ford

Leído en 2026 ·2006 · 600 páginas

Frank Bascombe se encuentra a medio camino entre lo que fue y lo que puede llegar a ser. Nos encontramos con él tiempo después de su aparición en El periodista deportivo. Ahora Frank está divorciado y ya no es periodista sino agente inmobiliario. El libro transcurre a lo largo de apenas cuatro días, durante los cuales somos testigos de la mediocre y cotidiana vida que vive nuestro protagonista. Incapaz de olvidar a su exmujer, incapaz de gestionar sus emociones por su pareja actual y con una preocupación real por conectar con su hijo, envuelto en una adolescencia problemática. Durante la historia Frank trata de vender una casa a una pareja completamente desubicada, organiza una escapada con su hijo y reflexiona sin parar.

El día de la independencia es un libro donde prácticamente no pasa nada, si por nada entendemos el paso de los días y la rutina más absoluta. Ford es capaz de transmitir la melancolía y el desapego de su protagonista por todo. Una persona que se pierde en sus propias palabras y emociones, atrapado en su “periodo de la existencia”, un concepto creado por él mismo para tratar de explicar dónde se encuentra. Perdido. Es una historia muy reflexiva, con conversaciones profundas y muchas veces sin sentido, con relaciones imperfectas y, como no podía ser de otra forma, con personajes muy humanos.

Me ha gustado en general, no tanto como El periodista deportivo pero aún así es un buen libro. Quizá sea demasiado largo y sesudo, pero es capaz de llegar al lector. El final coge algo de velocidad y por momentos me recordó fugazmente a las sensaciones que me transmitió la entrega anterior, aunque en este relato he tenido de manera constante la sensación de falta de algo.