No me gusta mi cuello

En No me gusta mi cuello Ephron reflexiona sobre puntos concretos de su vida. Cada capítulo describe su opinión acerca de temas tan variopintos como su propio cuello, lo que da título al libro, los productos de belleza y su constante lucha contra la vejez, los bolsos o la adolescencia de sus hijos. En el libro se mezclan fragmentos de la vida de la autora, capaz de entretener y explicar de forma brillante cualquier tema que se propone tratar.
El libro me ha gustado mucho, un poco menos que el anterior que leí de Ephron, pero me es difícil ponerle muchas pegas a un libro como este. No me gusta mi cuello es original, es auténtico, como queráis decirlo. Está muy bien escrito y, además, tiene un estilo propio, una voz tan suya, que casi da rabia de lo bueno que es. Me pasé las páginas pensando lo maravilloso que sería conocer a Nora Ephron y que me contara lo que fuera, como hace en el libro. El tema es lo de menos, la clave de esta novela es ella, la verdadera estrella del relato.
“(Debo señalar que normalmente no utilizo la palabra “amortizar” a menos que intente demostrar que algo que en realidad no me puedo permitir no solo es una ganga, sino casi gratis. Por lo general, esto consiste en dividir el precio del artículo que no me puedo permitir entre el número de años que pienso utilizarlo, y, si eso no funciona, entre el número de días, de horas o de minutos, hasta que llego a una cifra menor que el precio de un capuchino).”