Otras voces, otros ámbitos

Otras voces, otros ámbitos cuenta la historia de un chico adolescente, Joel Knox, que, tras la muerte repentina de su madre, recibe una carta de su padre, del que prácticamente no tenía noticias, invitándole a ir a vivir con él. A partir de ahí empieza un viaje hacia esa casa, situada en un entorno bastante aislado, donde desde el principio se intuye que hay algo extraño.
Según se va acercando al pueblo y, en concreto, a la finca de su padre, empieza a percibirse cierto secretismo alrededor de todo lo que tiene que ver con esa familia. Nadie parece tener muy claro qué ocurre allí dentro, y esa sensación se mantiene cuando el protagonista llega a la casa, donde convive con su padre; con su madrastra, Miss Amy; con su curioso primo Randolph, un tío algo peculiar; y con Missouri, la criada de la familia. El libro se desarrolla casi por completo en ese espacio, muy cerrado, con pocos personajes y con una atmósfera bastante marcada.
Lo que más me ha llamado la atención es precisamente cómo está construida esa atmósfera. Capote consigue generar durante buena parte del libro una sensación constante de inquietud, como si en cualquier momento fuera a pasar algo. Da la impresión de que hay cosas que no se están contando del todo, que hay motivos ocultos entre los personajes, y eso hace que la lectura tenga siempre un punto de tensión bastante interesante.
Sin embargo, esa misma tensión es también lo que luego me ha dejado un poco frío. A medida que el libro va avanzando, parece que todo apunta a un desenlace más fuerte, pero cuando llega el final, aunque se aclaran más o menos las incógnitas, no me ha terminado de resultar especialmente sorprendente ni especialmente satisfactorio. Se queda un poco por debajo de lo que el propio libro parecía prometer.
A pesar de eso, es un libro que me ha gustado y que se lee con bastante facilidad. Es corto, tiene ritmo y está bien escrito, aunque me da la sensación de que la atmósfera que construye es mejor que la historia que acaba contando.