Vivir abajo

La historia se desarrolla en partes en principio inconexas. Cada una de ellas con un protagonista diferente, en una ciudad y un año distintos. En el libro se mezclan tramas y vidas, temas como el amor o el terrorismo, vidas rotas, personas que no son lo que dicen ser y misterios enterrados en lo más profundo del rincón más oscuro que se pueda imaginar. Vivir abajo es un libro de historia real y ficticia, un libro que habla de la América del Sur del siglo XX. Toda la historia que se cuenta parece estar conectada a George. El libro me ha gustado mucho, los dos primeros capítulos me parecen muy buenos. Son cautivantes y frenéticos, son de esa clase de libros que no puedes parar de leer. La segunda mitad del libro, siempre en mi opinión, no es tan absorbente como la primera pero creo que es una historia bastante completa y que sin duda recomendaría leer.
El libro es crudo, directo, a veces duro de leer, pero siempre sorprendente. Me ha gustado particularmente cómo se entrelazan las historias a lo largo del libro, su conexión no es algo que sea evidente o que se vea a primera vista y eso precisamente es uno de los puntos fuertes del libro. El autor, Gustavo Faverón, utiliza muchos recursos literarios, en algunos momentos llegando a recordarme a García Márquez por su uso de la “realidad mágica”, Describe situaciones por completo surrealistas e inverosímiles que, presentadas como lo están, entre realidad y más realidad, casi acaban pareciendo reales, consiguiendo que el lector no se plantee lo que está leyendo. Sin ir más lejos, la historia de Mano Manzano, un autor casi desconocido, que es capaz de escribir más de 130 libros en unos pocos años, a un ritmo frenético y totalmente imposible.
Los personajes son redondos. El principal es George, pero hay bastantes personajes secundarios en el libro con una importante participación en la historia; Laura Richards, Clay, Raymunda. George es un antihéroe, no es el personaje principal bueno, con ideas claras y fácil de conectar con él, más bien todo lo contrario. Todo el libro es un trabajo de explicación de cómo George llegó a ser George. Es un héroe con un pasado traumático. No voy a decir que me sienta representado por el, pero el porqué de sus acciones está bien explicado en el libro. Laura Richards, que cuenta desde su punto de vista una parte entera del libro, me parece un personaje muy bueno, con miles de problemas y secretos, pero con una actitud para con la vida remarcable. Su relación con Clay es algo que me gustó mucho, como ambos estando perdidos en sus vidas se encontraron y a pesar de sus cargas emocionales son capaces de quererse y ser el soporte que cada uno de ellos necesitaba.
Vivir abajo es un libro dinámico, frenético, auténtico. Cuenta una historia rocambolesca y a veces demasiado macabra, pero al fin y al cabo una historia que no debió de alejarse demasiado de lo que sucedió realmente en América Latina en el siglo XX, entre revueltas, guerras, monstruos con nombre y apellidos y torturas.