Reunión en el restaurante Nostalgia

Anne Tyler nos cuenta en Reunión en el restaurante Nostalgia la historia de una familia de lo más corriente. No hay grandes romances, ni personas famosas, ni un incendio que queme la casa donde todos viven en armonía, ni nada por el estilo. Es una familia imperfecta, como casi todas, desde el primer minuto hasta el último. Empezando por la formación de esta, un matrimonio condenado al fracaso, un marido que se fuga y unos hijos castigados y queridos por su madre a partes iguales. Hay traumas de la infancia sin resolver, rencor, dolor acumulado durante años, cariño y, a pesar de todo, un intento constante de seguir siendo una familia. Pearl es una mujer que estaba a punto de perder la esperanza de casarse cuando conoció a su marido, Beck. Era conocida por todo su entorno como una solterona. Sin embargo, ella cuenta cómo tuvo muchos pretendientes pero los fue rechazando uno a uno, hasta que llegó Beck. Pearl tiene un modo particular de ver el mundo, y queda claro casi desde la primera línea, el lector se da cuenta, que la realidad no es siempre como la pinta. Pearl y Beck se casan pero al poco tiempo el matrimonio hace aguas por todos lados. Tienen tres hijos, Cody, Ezra y Jenny. Ella se desvive por criarlos, mientras la familia va cambiando de localización prácticamente todos los años, siguiendo el trabajo de Beck.
Los niños parecen ser la solución a los problemas de una pareja cada vez más incompatible, pero no es del todo así. Pearl no es capaz de ser una persona estable, y es capaz tanto de insultar, golpear y amenazar a sus propios hijos como de hacer lo que sea por ellos. Beck les abandona de un día a otro, y Pearl, empeñada en tener una familia perfecta, a cualquier precio, ni siquiera habla con sus hijos, finge que él no se ha ido y que solo está en otro de sus viajes de negocios.
Ella cría a sus tres hijos lo mejor que sabe y puede, y eso muchas veces no es suficiente. Intenta que cada uno dé lo mejor de sí, y sean personas respetables, intenta que sigan unos ideales, pero se pierde intentando aparentar lo que todos ellos saben que no son, una familia de película, y no es capaz de ver los inmensos problemas que tienen.
Cody, el mayor, es fuerte, pero sobre todo inseguro, lleno de celos y odio hacia su hermano Ezra. Desde que son niños, Cody solo ve el amor que todo el mundo profesa a su hermano pequeño, y él es incapaz de entenderlo. Ese amor que Ezra recibe de forma natural, le daña por dentro, creándole una tremenda inseguridad. Ezra es el favorito de su madre, de las chicas con las que él sale, el favorito de las personas que se cruza por la calle. No se puede entender el personaje de Cody sin el de su hermano Ezra. Él, se desliga de la familia en cuanto puede, se convierte en un vendedor de éxito y basa su vida en ser mejor que su hermano. La puntilla de esta relación tan tóxica entre ellos dos es Ruth.
Ezra, en cambio, es una persona tranquila a la que nada parece perturbar, pero a la vez es demasiado pasivo, incapaz de decir no, de pensar que alguien puede querer hacerle daño. Cody se pasa toda su vida haciéndole la vida imposible, desde niños hasta que son completamente adultos. Pero él es incapaz de ver el odio que le profesa su hermano, a pesar de que se lo ha demostrado una y mil veces, Ezra sigue confiando en él, sigue sin pensar que Cody quiere hacerle daño. Ezra deja los estudios y acaba heredando el restaurante Nostalgia, donde trabajará toda su vida. Es el principal promotor de las desastrosas cenas de la familia Tull.
Jenny, por su parte, está un poco más desligada del tándem Cody-Ezra, es una persona sin las ideas claras, buscando aprobación en cada momento. Ella estudia para ser doctora, pero intenta tener una familia como la que nunca tuvo en su propia casa, sin mirar demasiado con quien ni cómo. Se divorcia varias veces siguiendo esa idea romántica del amor.
El libro me ha gustado mucho. Probablemente el libro que más me ha gustado de los últimos que he leído. Cada uno de los personajes tiene su propia voz, todos son creíbles y diferentes. Es una historia, sí, pero tiene detalles y un aire genuino que hacen que las páginas se lean casi solas. Toda la historia es interesante, en especial el desarrollo de la vida de cada miembro de la familia. Para mí destaca el hecho de que en cada capítulo cada uno de ellos narre su vida, o se cuente la historia desde su punto de vista, dejando ver cómo cada acción o acontecimiento dependen infinitamente de quien lo esté viviendo, y por ende, contando.