Tres noches

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Tres noches

Austin Wright

Leído en 2024 ·1993 · 380 páginas

Tres noches cuenta la historia de Susan, una mujer casada con un cirujano que un día recibe por sorpresa un manuscrito de su ex marido, Edward, después de 20 años sin saber nada de él. Edward le pide su opinión sobre el texto, algo que ella decide hacer casi por obligación, pero para su sorpresa la historia no solo es capaz de atraparla por su calidad, sino que despierta en ella cuestiones sobre su pasado, su presente e incluso su futuro. Como lectores, accedemos tanto al manuscrito como a la historia de Susan y asistimos al desarrollo de ambas según avanza el libro. El libro me ha gustado, sin rodeos. La primera parte de Animales nocturnos, la historia del manuscrito, me parece muy buena, capaz de transmitir una tensión y una angustia de manera brillante. Con el transcurso de la historia, Animales nocturnos pierde un poco ese ritmo frenético de las primeras páginas y se convierte prácticamente en una novela de reflexión, donde el personaje de Tony Hastings y sus miedos ocupan el lugar principal. Aun así, tiene ciertos puntos en la historia que enganchan de nuevo casi como al inicio de la misma.

Por otro lado, la que sería la historia real, la historia de Susan, es simplemente el hilo conductor entre capítulo y capítulo del manuscrito. Sin embargo, esta parte, en mi opinión, le da una vuelta de tuerca al libro y nos permite explorar los sentimientos de Susan respecto a la novela, Edward o su actual marido. Este análisis de lo que Susan siente está muy conseguido y a pesar de que la historia más sugestiva es la otra, su parte no resulta en absoluto forzada ni pesada, sino como un pequeño respiro de toda la tensión acumulada en las páginas de Edward.

El libro plantea algunas preguntas interesantes, como la manera en la que reacciona Tony al terrible suceso que marca el libro. Esa forma de dudar, de querer olvidar sin castigar no es algo común en este tipo de historias, donde normalmente desde el segundo posterior a la tragedia los personajes están dispuestos a lo que sea por la venganza. Aquí, el autor nos presenta a Tony como una persona que no se plantea hacer daño, que tiene dudas, que no sabe lo que quiere ni cómo debe gestionar su dolor. Durante el libro evoluciona, pero mantiene su esencia, por decirlo de alguna manera, y creo que es algo refrescante. No todos los personajes tienen que crecer, no tenemos que ver un desarrollo de personaje en todas las historias, y Tony es buena muestra de ello.